Agua limpia y saneamiento

Las aguas residuales se descargan sin ningún tipo de tratamiento en grandes vertientes, contaminando una parte significativa de los recursos hídricos naturales.

En muchas poblaciones pequeñas, el racionamiento del agua y el abastecimiento intermitente son algo común.

Aún hoy el 28% de la población no tiene agua de calidad. En algunos casos, la presión del sistema de abastecimiento de agua es inadecuada, lo que aumenta el riesgo de contaminación bacteriana.

Energía asequible y no contaminante

La economía global dependiente de los combustibles fósiles y el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero están generando cambios drásticos en nuestro sistema climático, cuyas consecuencias tienen impactos evidentes en todos los continentes.

Para garantizar acceso universal a electricidad asequible en 2030, es necesario invertir en fuentes de energía limpia, como la solar, eólica y termal. La adopción de estándares eficaces en función del costo en una variedad de tecnologías, también podría reducir en 14% el consumo mundial de electricidad en los edificios. Esto equivale a la energía generada por unas 1.300 centrales medianas cuya construcción se podría evitar.